El fotógrafo Víctor Alonso. Aventura desde el Tokyo nocturno al Japón vacío

Víctor Alonso es un chico de Valladolid al que le flipa la fotografía y Japón. Se le da tan bien que exclamar un simple eeeee kakkoiiiii se quedaría corto al ver una de sus fotos. Comenzó estudios de informática que terminaría abandonando para dedicarse al arte de la fotografía a los 21 años y más tarde crear su propia empresa de publicidad. Su formación autodidacta en este arte le ha valido para ganar premios de fotografía, viajar por el mundo y realizar exposiciones en distintos países. De pequeño siempre soñó con ir a Akihabara. Pasó su infancia deambulando por el Mercado del Muro, en una Valladolid que parecía Midgar, y todas estas influencias de los videojuegos, y el anime, las plasmó en su popular exposición Tokyo Nights. En su primer viaje a Japón puso a prueba la capacidad fotográfica (y de almacenamiento) de su iPhone y de alguna forma se inició en la street photography. Desde que comenzara a interesarse en fotografiar Japón ha transitado por muchos estilos y ha aplicado a la foto algunos conceptos japoneses muy interesantes como el shibui o kasoka.

Hemos tenido la suerte de hablar con él y que nos contase un poco de su trayectoria.

La aventura de Víctor no ha hecho más que empezar… Insertamos el disco 1.

Mundo 1 – Tokyo Nights

Comienza el juego y toca ir a por la primera fase. Esta sitúa a nuestro protagonista en 2015, en lo que vendría a ser su primer viaje a Japón. Junto con su su mapa, brújula, el iPhone y dos amigos más, Víctor, el héroe de esta historia, recorre Tokio por primera vez.

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26/8/15: Yoyogi Uehara: 00:21 am.

“Recuerdo que cuando veía las películas de Takeshi Kitano siempre me fijaba en los callejones de las ciudades… Era algo que quería ver en la realidad desde hace años y la misma noche que aterricé en Tokio salí como hipnotizado a hacer fotos nocturnas. Lejos de transmitir agobio, los callejones de Tokio transmiten calma, paz, orden y sus luces parecen guiarte hasta un destino.”

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1/9/15 Shinjuku. 20:45 pm. Esperando el momento adecuado
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10/9/15 Haneda. 15:45 pm. This is the end
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3/9/15 Ginza. 18:59 pm. Tú aquí no puedes entrar
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4/9/15 Akasaka. 17:11 pm. Seguridad

De esta primera y fructuosa aventura, nacería la exposición TOKIO! TOKIO! TOKIO!, la cual sería expuesta en en Valladolid y más tarde en la galería The Piano Room de Hackney en Londres. Un gran logro desbloqueado que, sin embargo no agotaría sus ganas de ampliar el mapa, lo que le llevaría finalmente a regresar a Japón en 2016, solo seis meses después. Esta vez no solo con un iPhone, sino llevando también un equipo algo más contundente y con la única compañía de sí mismo. De la suma de algunas de las fotos del primer y del segundo viaje nacería Tokyo Nights, una serie fotográfica que supone un proyecto completo, multidisciplinar y, también, uno de sus más exitosos.

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No todo iba a ser pasear por la ciudad cámara y escudo a cuestas. También el prota, a veces se detiene a observar y disfrutar de la atmósfera del paisaje… y sus buenos gráficos. Ya sabéis, la lluvia que rellena un charco y refleja kanjis de neones azules y rojos y que… al que más o al que menos, nos despierta el alma cyberpunk que llevamos dentro. Tokyo Nights es eso y mucho más. Se trata de un proyecto que no solo abarca la fotografía, sino que propone el diálogo de esta con otras disciplinas. Con el objetivo de crear una experiencia sensorial completa, tres españoles forman equipo: Marcos Abad como ilustrador, Alberto Muñoz como compositor y, por último, nuestro main character, Víctor Alonso como fotógrafo. Una instalación que consta de seis secciones que muestran cinco fotografías en cada una de ellas, acompañadas de una BSO y lettering especialmente creados para las mismas. Capturas un QR, te colocas los auriculares y te adentras en esta propuesta inmersiva, en la que uno siente que pasea por los barrios principales de la ciudad a través de la visión particular de los creadores. Solo tienes que mirar, escuchar y dejarte llevar.

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BSO de Tokyo Nights.

Han sido varias ciudades las que han podido disfrutar de este proyecto de Víctor Alonso: Londres en 2016, Barcelona en 2017 y también, durante ese mismo año, en la conocida y peculiar galería Design Festa del barrio de Harajuku en Tokio.

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Víctor Alonso en Design Festa Gallery (Harajuku, Tokio)

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Y si todavía te quedas con ganas de más Tokyo Nights, el artista Gutty Kreum, como colofón y homenaje final, realizó una serie de increíbles piezas a lo pixel art inspiradas en el proyecto.

Mundo 2 – Kasoka y shibui o la quema del JR Pass

Se termina la mazmorra que pone punto y final al Mundo 1 y obtenemos una nueva arma fotográfica: la Ricoh GR II. En 2016, Víctor, nuestro aguerrido fotógrafo, emprendería un viaje a Marruecos, para así cambiar de aires y experimentar con nuevos estilos. También, este viaje, sería el inicio de su verdadero interés por el street photography y sus protagonistas. Con la experiencia ganada en este viaje, volvería a las andanzas por tierras japonesas con dos viajes en 2017. Y bueno, el día venció a la noche y al neón. Ya nos hemos pasado Shinjuku y Shibuya. Ahora toca jugar en un mundo abierto y con un renovado interés por cosas que antes pasaron quizás desapercibidas. Víctor Alonso comenzaría a buscar lugares, de forma aleatoria, sin ningún plan, dejando caer su dedo sobre Google Maps. Tenían que ser sitios alejados del jaleo de Tokio y otras grandes ciudades. Víctor nos habla del concepto japonés de kasoka 過疎化 que refiere al despoblamiento de las zonas rurales de Japón, donde la decadencia, la vejez y el abandono tienen, a su vez, cierto encanto y atractivo que a veces es difícil de explicar. Estaciones de tren sin gente, máquinas expendedoras abandonadas y todo tipo de elementos que uno puede encontrarse en estos lugares desamparados conocidos en japonés como haikyo 廃墟 (lit. ruinas). Capturar estas complejas emociones con su cámara fue uno de sus objetivos en sus visitas a lugares de Tōhoku como la villa de Shizukuishi en Iwate o el lago Towada en Aomori.

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En una de estas incursiones a lo desconocido se topó con el concepto 渋い shibui, otro concepto de traducción aún más compleja. Lo simple y puro, lo que es bello porque es auténtico, lo que no es interesante y por eso lo es mucho, lo no buscado. Durante esta etapa Víctor buscaría inmortalizar escenas que recogen esta idea de que lo costumbrista y llano puede ser bello, por la forma y armonía con la que se enmarca con el entorno o por la emoción que despierta su contemplación. Muy Yasujirō Ozu. Cómodo en la calidez y calma que genera este estilo, buscaría continuar con su trabajo en estos conceptos en las series de fotografías que realizaría por el pueblo pesquero de Wajima (Prefectura de Ehime) e Itoigawa (Prefectura de Niigata) durante 2019.

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Mundo 3 – Un level up nunca viene mal

Y es lo que tiene aventurarse en mundos desconocidos, que uno no para de aprender, descubrir cosas nuevas y sobre todo… subir de nivel. Durante 2017 descubriría el estilo de los fotógrafos de Provoke, nombre del colectivo, y revista homónima, formado por Yutaka Takanashi, Takuma Nakahira y Daidō Moriyama. Se dio cuenta que él mismo había estado realizando fotografías que podrían encajar con el lenguaje fotográfico y los aspectos formales de dicho colectivo. Sabiendo esto, quiso experimentar de forma consciente dicho camino y estilo, lo que dio lugar a tres series fotográficas bajo el título de Provoke Experiments (2017). El truco más difícil fue cuando intentó combinar la crudeza del are, bure, bokeh “provokiano” con la estética del Tokyo Nights de… las primeras pantallas.

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El final boss y el mítico DLC

No es que se acerque el final de la partida ni mucho menos. A Víctor le quedan muchas batallas y retos fotográficos por disfrutar. Lo que se acerca es el final de este artículo, pero para ello siempre hay que derrotar a un monstruo final y comprarse el mítico DLC.

Durante el pasado 2019 volvería a la ya mencionada galería tokiota Design Festa, esta vez con la exhibición de su serie fotográfica realizada en Estados Unidos y titulada AMERICANA. A su vez, americana es un concepto que guarda íntima relación con la idea de kasoka. Y es que realmente este estilo le ha calado hondo. Durante la que ha sido su quinta aventura fotográfica en Japón, ha querido seguir ahondando en este registro fotográfico donde la calma y la luz del sol imperan sobre lo decadente, más aún en comparación con el “frenetismo” y la noche de los niveles del primer mundo. Un nuevo reto: conseguir trasladar la quietud del Japón rural al Japón urbano.

No hay game overs que valgan para Víctor.

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Entrevista realizada por Elena Manrique y José Fernández.

Las diseños de la japonesa Napoyan irradian pop, juventud y locura

Napoyan es una ilustradora y diseñadora gráfica japonesa con gusto por lo cantoso. Cree en el poder de los colores intensos e incluso se excita cuando ve colores potentes. Sus trabajos consisten en introducir colores primarios y combinarlos hasta el infinito. Con su ordenador siluetea fotografías para crear manchas de color uniforme y así crear retratos originales dignos de una noche de tabaco, alcohol y marihuana sintética en Harajuku. Sus expresivos amigos son sus inspiración y siempre busca capturar sus expresiones, revelar sus personalidades y plasmarlos en diseños poperos y psicodélicos.

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Recoge y retrata la amistad de los jóvenes de Tokyo y los combina con imaginario budista, actrices porno o skaters para crear una mezcla joven, explosiva y como diría Yasunari Kawabata, muy nansensu. Siente amor por el diseño gráfico y siempre está investigando sobre artistas nuevos. Últimamente se divierte creando extrañas esculturas con temática sexual, que en sus palabras le ayudan a reflexionar sobre su propia sexualidad y la concepción actual de género en Japón. Uno de sus mayores placeres es arrojarse a las calles de Tokyo para buscar pegatinas con buenos diseños y fotografiarlas. “Las calles de las ciudades grandes en Japón son un verdadero museo donde buscar inspiración” nos dice Napoyan.

Nuestra artista está muy influida por el mundo de la moda joven de Japón y por todo este ambiente alternativo tan único de barrios como Amemura en Osaka o Harajuku en Tokyo. En la búsqueda de espacios alternativos, últimamente ha realizado una exhibición de su arte en el centro de estética ASAGAYA 3349, cuyo Instagram es un verdadero manual de esta estética y tendencias de los jóvenes japoneses.

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¡Gracias a napoyan por enseñarnos su arte! Os dejamos una pequeña muestra de sus geniales diseños:

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