No me importa ser pobre. KOHH: de los suburbios de Tokio a icono del hip hop y el trap

— Escrito por Pablo R.

¿Quién es KOHH?

No me importa ser pobre. Después de todo, el interior es más que la apariencia. No te podrás llevar la cartera al cielo, tampoco al infierno. Quisiera comprar la Mona Lisa del Louvre y garabatearla, mearme en La Fuente de Marcel Duchamp… Sé que quieres ser como yo y eso me alegra y entristece, aunque para ti eso es imposible. Son sólo algunas de las barras de Yuki Chiba, conocido como KOHH, el que probablemente es a día de hoy el músico de trap y representante de la escena hip hop japonesa con más renombre internacional. Salido de un entorno de drogas y violencia en Oji, Tokio, KOHH se ha hecho un nombre en la música principalmente de la mano de su productor y amigo 318 con rimas simples, directas y que le describen tanto a él como al barrio del que procede, a su estilo de vida, sus aspiraciones y sueños…y demostrando que uno puede aspirar a lo más alto e impresionar al mundo entero juntando las manos con un arigato.

kohh1

KOHH pasó una infancia marcada por la necesidad, los estupefacientes, la falta de referentes paternos y violencia en su entorno. Cuenta que el deseo de ser rapero nace después de quedar impresionado con Unstoppable, un tema del disco 最終兵器 (saishuuheiki, arma de destrucción masiva) del mítico grupo King Giddra. Las referencias y citas de otros colegas de gremio como los propios King Giddra (el mítico K-Dub Shine entre ellos), Shingo Nishinari, BES o MC Kan (aka GAMI) dan una ligera idea de sus influencias, entre las que se incluyen además artistas como Marilyn Manson o los japoneses The Blue Hearts.

KOHH empezó haciendo mixtapes a finales de 2012 gracias al productor 318 (Ryo Takahashi), con quien fundaría Gunsmith Production y lanzaría YELLOW T△PE , una mixtape en la que se incluirían temas como FAMILY , un retrato sin pelos en la lengua de una madre drogodependiente saliendo adelante en una zona deprimida del Gran Tokio o Young Forever, un tema de su hermanastro Lil’ KOHH, su hermano de 11 años en aquel entonces y hecho a modo de broma con vídeo y todo que, en contra de sus expectativas, se hizo viral. Al año siguiente publicó su segunda mixtape, YELLOW T△PE II, en la que cabría destacar temas como Junji Takada (que reproduciría el propio Junji Takada en su show en la radio  Daily Paradise of Takada Junji).

Ya en ese año VICE hizo un documental sobre KOHH en Oji donde aparecen su madre y sus colegas íntimos 318, Dutch Montana y Money Horse y que revela muchas cosas sobre su pasado. Que se haga esto con un artista que ni siquiera ha debutado de forma oficial (y que era el primer rapero japonés al que entrevistaba VICE) dice mucho del alcance que ya tenía en ese momento y del que alcanzaría más adelante.

MONOCHROME llamó la atención en todo el panorama del rap japonés (en iTunes quedó en el puesto 6 en su lanzamiento y número 1 en la categoría de Hip Hop/Rap, algo inaudito para un artista nuevo) gracias en particular a 貧乏なんて気にしない (binbou nante kinishinai,no me importa ser pobre) , donde habla de la poca importancia del dinero si no es para hacer fiestas con sus amigos, que son los que le han dado la vida, o para gastarlo en cosas para los demás, ya que importan más el amor y la felicidad. Otros temas destacables son I’m Dreamin’, en el que habla de su infancia y sus sueños, やるだけ (yarudake, sólo haz lo que quieras hacer), en el que habla sobre vivir la vida de forma positiva y hacer lo que uno quiera a pesar de ser pobre, 嘘つき (usotsuki, mentiroso), Drugs, en el que habla de forma explícita del consumo de drogas en su ambiente, o タテゥー入れたい (Tattoo iretai, quiero tatuarme). Una serie de temáticas que describen muy bien tanto su ser como lo que le rodea y que hacen de este álbum una joya.

kushinashiKUCHINASHI

En enero de 2015 publicó Kuchinashi (que acabó número 1 en iTunes y de nuevo en primer lugar en la categoría de Hip Hop/Rap), de corte bastante suave y con algunos temas recuperados de las mixtapes anteriores como Junji Takada, iPhone5 o V12. La temática de canciones como Real Love, 泣かせてごめん (nakasete gomen, perdón por hacerte llorar), No Love o ビッチのカバンは重い (bitch no kaban ha omoi, el bolso de las zorras es pesado) es el amor, el arrepentimiento o directamente el sexo y los rollos de una noche. Hatin’ on me es otra perla, tanto por el beat alegre y casi bailable como por el mensaje: “no soy perfecto pero qué más da/ ya saldrá de alguna forma, a la buena de Dios/ mientras me divierta cualquier cosa está bien/por eso la gente aburrida me odia”. 飛行機 (hikouki, avión) es un tema muy destacable en el que habla de cómo empezó en una sala de conciertos sin público hasta llegar a donde está. En general se aprecia variedad en su música, tanto por los ritmos como por las temáticas, algo muy similar a lo que ocurre en MONOCHROME.

Japón y los atletas hāfu: sobre la gloria y quién se apropia de ella

naomi osaka japanusaflags.jpg

Hace casi un año ya, en septiembre de 2018, Naomi Osaka participó en una rueda de prensa que tuvo lugar en Tokio. La tenista acababa de ganar ni más ni menos que el US Open en una final reñida pero polémica contra la legendaria Serena Williams. La nueva sensación en el mundo del tenis acaparaba todas las miradas del público y todo el mundo quería saber cómo se sentía: era la primera campeona japonesa de un Grand Slam. Ya entrada la rueda de prensa, un periodista japonés le pregunta:

—En un artículo se comenta que su actuación y sus éxitos evocan los atributos tradicionales de un japonés. ¿Qué opina sobre esos comentarios y qué opina usted en lo que respecta a su propia identidad?

Osaka se sorprende cuando le traducen la pregunta.

—¿En cuanto a tenis? —contesta ella en inglés.
—No solo en cuanto a tenis, sino más bien en general. Los japoneses que han vivido en Japón tienen un determinado contexto cultural, pero no es su caso, dada su trayectoria y sus orígenes. Al contar con un sistema de valores diferentes, me gustaría saber su opinión respecto a su identidad y…
—… ¿Eso es una pregunta?

Osaka no está ofendida por la intervención del periodista, pero sí que se la ve perpleja. Tras intercambiar un par de palabras con su intérprete, contesta:

—Antes que nada, arigatō gozaimasu. La verdad es que no pienso mucho en mi identidad. Para mí, soy quien soy y soy como me han criado. No sé, la gente me dice que me comporto de forma un tanto japonesa, así que supongo que tengo eso… Pero aparte… creo que mi tenis no es muy japonés…

Tras la intervención del intérprete en japonés, el periodista se aventura a hacer otra pregunta, pero le cortan en seco: “Ya es suficiente”.

http___com.ft.imagepublish.upp-prod-eu.s3.amazonaws
La tenista japonesa Naomi Osaka. Fotografía por © Chantal Anderson

La tenista está, ahora, en el segundo puesto del ránking mundial de la ATP. Pero también fue la primera jugadora asiática en llegar al número uno, que se dice pronto. Un logro histórico que aún no se ha visto en la categoría masculina, en la que Kei Nishikori (posiblemente el mejor tenista japonés de la historia) ha llegado al 4to puesto como récord personal. Osaka es ahora mismo la representante y la vanguardia de Japón en tenis a nivel mundial con apenas 21 años.

Foto 1

Sin embargo, Osaka también cuenta con una peculiaridad que Nishikori no tiene: su doble nacionalidad japonesa-estadounidense. Porque sí, su madre es japonesa, pero su padre es de Haití. ¿Qué tiene que ver Haití con Estados Unidos? Normalmente no mucho, pero cuando tenía tres años su familia se mudó a Nueva York y fue allí donde comenzó su interés por el tenis. Es, también, la razón por la que habla inglés y chapurrea el japonés. Cuando cumpla 22 años, se espera que Osaka tome una decisión en cuanto a su doble nacionalidad: puede renunciar a la japonesa, a la estadounidense, o puede colarse en un vacío legal y mantener ambas. Eso sí, sea cual sea la decisión, seguro que dará mucho que hablar en ambos lados de la pista.

Debito Arudou, del periódico The Japan Times, dice que cuando alguien con “raíces japonesas” triunfa, desde Japón se les reclama como japoneses. Y acuña un término para ello: Nippon-claiming, o “atribuir sus hazañas a su identidad japonesa”. Si no triunfan, el concepto es otro con un nombre parecido, pero un significado opuesto: Nippon-blaming. ¿Pero estamos realmente ante una cuestión tan bipolar, tan excesivamente superficial y sin escalas de gris?

Kuni Miyake, también de The Japan Times, dice lo siguiente sobre Osaka:

“[…] He aquí una característica de los japoneses. Puedo notar la diferencia. Modestia, educación, honestidad y humildad. Con estos atributos representa de verdad Osaka a Japón, aunque aún siga intentando hablar su idioma materno de forma fluida. El mundo del tenis está repleto de campeonas arrogantes, egoístas y estrictas, pero Osaka no es como ellas.”

Miyake también hace referencia a la necesidad de Japón de adoptar el sistema de doble ciudadanía, ya que se arriesga a perder a deportistas con el talento de Osaka si fuerza su elección entre un país u otro. Sorprende, por cierto, la distinción de Osaka del resto de tenistas profesionales por su “modestia, educación, honestidad y humildad”, rasgos que la autora afirma como característicos de los japoneses.

Pero, ¿es Osaka fruto de tantos debates porque es la excepción a la norma? ¿O existen otros deportistas destacados con doble nacionalidad o, al menos, padres con diferentes nacionalidades? Pues sí. Es más: varios atletas que suponen una revolución deportiva a nivel nacional tienen esto mismo en común.

  • Louis/Rui Hachimura, de madre japonesa y de padre beninés. Quizá el caso más popular junto a Osaka. Juega al baloncesto, tiene 21 años y es el primer jugador japonés en ser drafteado para jugar en la NBA (en el puesto número 9, además).
  • Abdul Hakim Sani Brown, de madre japonesa y de padre ghanés. Con tan solo 20 años, es el atleta que alberga actualmente el récord de los 100 metros lisos en Japón: 9.97 segundos.
  • Louis Okoye / Rui Okoe, de madre japonesa y de padre nigeriano. Tiene 21 años y juega en Japón como jardinero (una posición de béisbol) para los Tohoku Rakuten Golden Eagles de la Nippon Professional Baseball.
  • Airi Miyabe, de madre japonesa y de padre nigeriano. Tiene 20 años y entró a formar parte de la selección japonesa de voleibol con tan solo 16 tras ganar el campeonato nacional de institutos.

Todos estos deportistas son, o atletas que marcan tendencia en su deporte, o bien referentes para un público más joven. Y es que no son, ni mucho menos, los únicos atletas interraciales que hay en Japón, pero cada vez representan de forma más visible a una minoría que genera admiración y debate a partes iguales. Pero, ¿cómo han vivido eso de ser hāfu en Japón?

Rui Hachimura habló hace casi un año con Bleacher Report, un medio estadounidense, sobre su experiencia como jugador de baloncesto en un instituto japonés. Hachimura, que había llegado a ser campeón a nivel nacional con este instituto, decía: “Era duro ir a otras partes del país porque no sabían quién era. Me miraban como si fuera un p*to animal o algo así… Fue parte del motivo por el que quería venir a EE.UU.: aquí todo el mundo es diferente y supuse que me vendría bien un entorno así”. También añade: “Me gustó marcharme de Japón. La gente no sabe nada sobre mí aquí, me miran como si fuera una persona negra más. Me sentí de maravilla. Ahora soy un poco más famoso, pero la primera vez que vine aquí, fue algo que me encantó”.

Foto 2
Rui Hachimura

Aun así, Rui Hachimura representa a la selección japonesa de baloncesto y se ha erigido como su imagen más popular. Hace apenas unos días ha firmado un contrato con Nissin, la compañía japonesa de fideos instantáneos que, junto a Uniqlo, son santo de devoción de cualquier universitario de clase trabajadora. Nissin patrocina tanto a tenistas como Kei Nishikori, Yosuke Watanuki o Naomi Osaka (a quien blanqueó en uno de sus anuncios, pero eso es harina de otro costal), como a eventos deportivos como las mismísimas Olimpiadas de Tokio de 2020.

Además, no todo son penurias para Hachimura con respecto a su país natal: aunque reconoce que ha sufrido comentarios racistas por su color de piel a lo largo de toda su vida, también está orgulloso de su doble identidad como japonés y beninés: Sabe que hay niños con una mitad africana y otra mitad japonesa que le ven y siguen sus hazañas en el mundo del deporte. Hachimura quiere erigirse como un referente para todos aquellos niños y niñas que, al igual que él, han sufrido y sufren racismo, discriminación y problemas de identidad en su día a día.

Por último, resulta apropiado citar aquí un tuit de la periodista Shoko Egawa de 2018, redactado durante los Juegos Olímpicos de Pieonchang. Este tuit es una crítica dirigida a los comentaristas japoneses durante su retransmisión de la final de patinaje artístico:

“Comentaristas, no digáis “¡Japón es maravilloso!”, sino “¡(Yuzuru) Hanyu es maravilloso! ¡(Shōma) Uno es maravilloso!”.